¿Por qué no deseo? Y otros asuntos del frungir
Fecha: 17 febrero 2026
Hora: 19:00
Lugar: Modelo Aretoa, Zarautz

La pandemia del Covid 19 representa un enorme desafío para nuestra capacidad individual y colectiva de comprensión y de reacción. Ha desatado nuestras emociones individuales y colectivas y va a condicionar nuestros comportamientos individuales y sociales. Asistimos aturdidos por cambios que han sucedido de la noche a la mañana y nos cuesta hasta identificarlos. Escuchamos continuamente el slogan de “De esta salimos todos juntos” y a la vez nos separan, nos piden distanciamiento social, porque todos somos sospechosos de contagiar y ser contagiados y no dar respiro al sistema sanitario.

Hemos recuperado, o mejor dicho, ha vuelto a parecer importante la comunidad, el vecindario, el barrio, donde reconocemos y conversamos por primera vez con quienes viven a nuestro lado pero con quienes apenas nos unía hasta ahora un egun on, o buenos días…. Han surgido en muchos de nuestros municipios iniciativas de voluntariado para ayudar a las personas mayores o que viven solas, repunta la demanda del banco de alimentos. La salud como bien supremo y la incertidumbre y miedo ante el futuro inmediato que apreciamos del parón económico que vivimos, también adquieren un gran protagonismos en nuestras conversaciones y en nuestros pensamientos.
El miedo, a la vez que nos somete ante las decisiones del poder, nos lleva a buscar culpables entre los más débiles y paraliza nuestra capacidad de análisis racional y sereno. Y entonces volvemos a la comunidad a las imprescindibles relaciones de confianza interpersonal construidas que están en el corazón de cualquier proceso social.
Nos hemos acostumbrado a utilizar el PIB como único indicador de la riqueza de las personas y sociedades. Es cierto que hay que generar riqueza social desde las empresas y de las instituciones. Pero también debemos de incorporar otros indicadores que tengan en cuenta la cohesión social, entendida en sentido integral de forma que incluya factores como el nivel de salud, la redistribución, la igualdad de oportunidades, la lucha contra la pobreza y la exclusión social, la estabilidad, la protección de los derechos…Pensamos que este puede ser un marco en el que cabe plantear una visión avanzada del modelo de atención a la salud pública y de los servicios sociales de los que se dota una comunidad.
Y para conversar sobre ello, el próximo 12 de mayo contaremos con dos invitados que colaborarán generosamente con ZarautzOn. Ambos son expertos en el tema de hoy y poseen una gran calidad humana y profesional. En el día de hoy, nos ayudarán a generar conciencia ciudadana para construir ese futuro en el que queremos vivir.
Los puntos clave:
Fernando Fantova define la comunidad como el espacio intermedio entre la familia y la sociedad.
Destaca que, ante el confinamiento, los sistemas formales (educación, salud) «devolvieron» la responsabilidad a la comunidad y a las redes familiares.
Se observó una gran capacidad de ayuda mutua y vecindad espontánea, aunque advierte sobre la insostenibilidad de estas redes a largo plazo debido al envejecimiento y a la falta de incorporación de los hombres a las tareas de cuidado.
Celina Pereda subraya que la salud no es solo la ausencia de enfermedad, sino que depende de las condiciones de vida (vivienda, alimentación, empleo).
La pandemia puso de manifiesto graves desigualdades: afectó más a quienes no tenían un hogar donde aislarse, a niños sin becas de comedor y a personas con discapacidad.
Ambos coinciden en la necesidad de reforzar la Atención Primaria como el eje que conoce el entorno real de los pacientes.
Se reflexiona sobre cómo el espacio público estaba excesivamente privatizado (terrazas, ruido nocturno) y cómo el confinamiento permitió imaginar una ciudad más silenciosa y respirable.
Pereda resalta la importancia del ecofeminismo y el debate sobre la «sociedad de los cuidados», señalando que el 70% del personal sanitario y la mayoría de los cuidadores no remunerados son mujeres.
Contrato Social: Fantova propone que las políticas públicas deben garantizar un mínimo de subsistencia (como la RGI o el Ingreso Mínimo Vital) desconectado del mercado laboral tradicional.
Responsabilidad Individual: Ante la desescalada, Pereda apela a la prudencia y a no bajar la guardia para evitar rebrotes, citando lecciones históricas de la gripe de 1918.
Participación Ciudadana: Se fomenta la creación de «Redes Locales de Salud» donde ayuntamientos, centros de salud y asociaciones vecinales colaboren en diagnósticos reales de su entorno.

CELINA PEREDA médica, ya jubilada y experta en salud pública y promoción de la salud, con una dilatada trayectoria en el sistema vasco de salud, es una pionera en el diseño y puesta en marcha de programas de salud pública y lucha contra las drogodependencias.

FERNANDO FANTOVA consultor social, asesor de instituciones y gobiernos en política social, con un extenso recorrido iniciado en el voluntariado y que también ha pasado por la asunción de responsabilidades públicas en su etapa de Viceconsejero de Politica Social en Lakua, y una persona que habitualmente comparte a través de su blog sus reflexiones y propuestas de manera abierta.
Fecha: 17 febrero 2026
Hora: 19:00
Lugar: Modelo Aretoa, Zarautz
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